Cierre de año: ingeniería de procesos aplicada a nuevos desafíos en el extranjero

Al cerrar el 2025, en DGI Process hacemos un balance marcado por un foco claro: ingeniería de procesos aplicada a desafíos cada vez más complejos, tanto en Chile como en proyectos desarrollados en el extranjero.

Este año estuvo marcado por una industria exigente, con mayor presión por eficiencia, recursos minerales más complejos y la necesidad de evaluar alternativas técnicas que permitan habilitar nuevos proyectos o extender el valor de los existentes. En ese contexto, la ingeniería de procesos volvió a ocupar un rol central en la toma de decisiones estratégicas.

Durante el 2025, uno de los hitos relevantes para nuestro equipo fue el avance en un estudio internacional de prefactibilidad  enfocado en evaluar rutas de proceso para recursos que históricamente no habían sido priorizados. Este tipo de proyectos refleja un cambio importante en la industria: volver a mirar materiales y configuraciones que antes no eran viables, a la luz de un nuevo escenario técnico y económico.

Nuestro trabajo en este tipo de estudios ha estado orientado a aportar una mirada rigurosa desde la ingeniería de procesos: análisis de procesabilidad, evaluación de alternativas, modelación y generación de criterios técnicos que permitan tomar decisiones informadas en etapas tempranas del proyecto.

La reflexión de fin de año es clara. En un contexto de alta demanda por cobre y mayor complejidad operacional, la ingeniería de procesos no solo optimiza lo existente, sino que habilita nuevas oportunidades. Prefactibilidades, evaluaciones tempranas y estudios bien estructurados se vuelven fundamentales para reducir incertidumbre y avanzar con bases sólidas.

Cerramos el 2025 agradeciendo la confianza de quienes han trabajado con nosotros y mirando con entusiasmo los desafíos que vienen. Seguiremos aportando desde la ingeniería para enfrentar una industria que exige cada vez más rigor técnico, flexibilidad y visión de largo plazo.

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