El cobre es el metal esencial de la transición energética. Su demanda crece impulsada por la electromovilidad, las energías renovables y la expansión de la infraestructura eléctrica global.
De acuerdo con la International Energy Agency (IEA), la demanda de cobre podría aumentar un 50 % hacia 2040 bajo los escenarios de carbono neutralidad (IEA, Global Critical Minerals Outlook 2024).
Por su parte, S&P Global proyecta que el consumo mundial se duplicará para 2035, impulsado por vehículos eléctricos, redes de transmisión y energías limpias (S&P Global, The Future of Copper, 2022*).
⚙️ Nuevas soluciones para una nueva minería
Responder a esta demanda requiere más que aumentar la producción: implica repensar la manera en que valorizamos el mineral.
Hoy, una parte significativa del recurso mineral se considera lastre o de baja ley, pero la innovación en procesos de lixiviación y recuperación hidrometalúrgica abre la posibilidad de transformar ese material en reservas aprovechables.
En DGI Process, estamos iniciando un nuevo estudio orientado a aplicar tecnologías emergentes de procesamiento y modelamiento que permitan optimizar el uso de recursos y aumentar la recuperación de cobre desde minerales actualmente subutilizados.
🌱 Compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia
Este tipo de iniciativas no solo amplían la base de recursos disponibles, sino que también contribuyen a una minería más eficiente, responsable y alineada con las metas globales de transición energética.
La minería del futuro no consiste en extraer más, sino en extraer mejor: convertir el conocimiento en una herramienta para aprovechar plenamente el valor del cobre.



